Consejo de la semana
A veces, la mitad de la semana es una suave invitación de Dios para hacer una pausa por un momento, dejar que los pensamientos se relajen y fluyan libremente, para que puedas descansar en Su paz.
Bebe agua lentamente, como si saborearas la gracia, e imagina que estás sentado en la veranda en el siglo XIX.
Desde ese amplio y tranquilo porche de madera, deja que tu mirada recorra el vasto campo abierto que tienes delante.
Las flores se mecen suavemente con la brisa, flotando en olas delicadas y sin esfuerzo.
Los niños ríen a lo lejos mientras corren entre la hierba alta.,
Su alegría flota hacia ti como la cálida luz del sol.
Sus voces suben y bajan con el mismo ritmo tranquilizador…
ascenso… y caída…
ascenso… y caída…
Cada sonido se acerca a ti. Es una serenata de felicidad sencilla,
Inocencia, firmeza, consuelo.
Toma otro sorbo lento de agua y siente cómo la serenidad se instala suavemente en tu pecho.
Deja que la silla te sostenga.
Deja que la brisa acaricie tu mejilla.
Deja que el campo se extienda lo suficiente como para albergar todo aquello a lo que te has estado aferrando.
Aquí, en esta pausa suave y sin prisas,
La paz de Dios te recibe con la misma ternura con la que el viento se mueve por el campo.
Disfruta este momento en paz. 🌿✨🙏


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