San Juan Bautista, hijo de los ancianos y devotos Isabel y Zacarías, fue un niño milagroso, destinado a preparar el camino para el Mesías. Primo de Jesús, su vida estuvo profundamente ligada a la Sagrada Familia, pues su madre, Isabel, compartió un vínculo sagrado con María durante sus embarazos milagrosos. Guiado por un propósito divino, la audaz misión de Juan complementó la serena humildad de María y José, señalando siempre a Cristo, su pariente y Salvador, cuyo camino allanó con inquebrantable celo.
Día 2: Humildad en la misión
Únete a nosotros en esta novena para honrar a San Juan Bautista, el valiente mensajero de Cristo, mientras nos preparamos para su fiesta el 24 de junio. Cada día, reflexionamos sobre su vida, oramos por su intercesión y nos esforzamos por acercarnos más a Jesús.
ReflexiónJuan dijo: “Es necesario que él crezca y que yo disminuya” (Juan 3:30). Su humildad nos enseña a priorizar la gloria de Dios sobre la nuestra.
OraciónSan Juan, enséñanos a abrazar la humildad, poniendo a Cristo por encima de todo. Ayúdanos a servir sin buscar reconocimiento. Amén.
Llamada a la acciónRealiza hoy un pequeño acto de servicio sin esperar agradecimiento, ofreciéndolo para la gloria de Dios.


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